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Escobar, patrón del mal

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Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:24 pm



La vida del capo de capos será llevada a la pantalla chica con la nueva producción que prepara Caracol: Pablo Escobar, el patrón del mal, una serie que revelará los secretos más guardados de uno de los personajes que marcaron la historia del país.

Desde el pasado enero Caracol inició las grabaciones de esta mueva serie que será transmitida, al parecer, cuando finalice la segunda temporada de Yo me llamo. La producción no ha escatimado en gastos, ni en detalles, pues se espera que sea una de las más exitosas de este año.

Pablo Escobar, conocido como el narcotraficante más poderoso del país, será interpretado por Andrés Parra, famoso por su participación en El Cartel, otra de las producciones del mismo Canal, por encarnar al mafioso “Anestesia”. Sobre este nuevo rol, Parra aseguró que se enfrenta a uno de los retos más grandes de su carrera devolviéndole la vida al capo de Medellín.

Escobar, el patrón del malcontará con un elenco de lujo. Nicolás Montero se teñirá el cabello de negro para encarnar al líder político Luis Carlos Galán, asesinado a finales de los 80 por el narcotraficante; Angie Cepeda será Virginia Vallejo, amante y confidente del capo; Ernesto Benjumea interpretará a Rodrigo Lara Bonilla y Jhon Jairo Vásquez será alias “Popeye”.

La producción también contará con la participación de Vicky Hernández, Cristhian Tappan, Aldemar Correa, Cecilia Navia, Germán Quintero, Andrés Aranburo, Carlos Mariño y Marcela Gallego, entre otros. La dirección es de Carlos Moreno y Laura Mora, quienes son los encargados de darle vida a los libretos de Juan Camilo Ferrand, el mismo de El capo.

El Canal Caracol ha invertido bastante en la producción de esta serie para que se convierta en una de las más importantes del año, hasta los detalles más mínimos son tomados en cuenta, Escobar se encuentra en plena grabación y ya el Canal inició su campaña de expectativa.

Esta historia cuenta todos los detalles que llevaron a Pablo Escobar ha convertirse en algún momento en el hombre más rico y poderoso del mundo, pero al mismo tiempo mostrará ese lado oscuro y cruel que poseía el capo. La serie fue grabada en exteriores y en formato cine para que todos los colombianos disfruten y conozcan, de una vez por todas, la vida del hombre que puso en vilo al país durante muchos años.

Escobar, el patrón del mal es la apuesta más segura de Caracol para este año. Esta nueva serie revelará las respuestas que muchos buscaron durante tanto tiempo en torno a la vida de uno de los hombres más nefastos del país.

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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:25 pm


Andrés Parra se baja del carro en el barrio de la Santísima Trinidad, en Medellín, ataviado de Pablo Escobar. Es un barrio humilde y bravo que hoy se llama Barrio Antioquia y cuya particularidad reside en que fue allí donde todo comenzó. El equipo de producción se alista para grabar las escenas en las que Escobar conoce a Griselda Blanco, la Reina de la Roca, una matrona de la delincuencia que introducirá a Escobar en el mundo del narcotráfico. De pronto se escucha un rumor que sale de entre la multitud que se le acerca, caras anónimas desencajadas por el asombro: “El Patrón, es el Patrón”.
Parra, el actor caleño que se dio a conocer en televisión en su papel de Anestesia, en la serie El Cartel, los escucha en silencio, sin mirarlos siquiera, y comienza a caer en la cuenta del tamaño del proyecto en el que se ha metido: personificar al jefe del Cartel de Medellín, que asoló a Colombia durante buena parte de la historia reciente, pero que aún hoy, 18 años después de muerto, sigue despertando sentimientos encontrados en las barriadas de Medellín, donde Escobar reinó como un padrino bondadoso al que había que querer a la fuerza.

Eso me lo comentará después, mientras conversamos al borde de la carretera que conduce al Alto de Santa Elena, donde se prepara para grabar algunas secuencias en carro que narran los primeros años de delincuencia de Escobar, como contrabandista en la frontera con Ecuador. En una banca de madera, masca el tallo de una flor silvestre al tiempo que intenta encontrar las palabras exactas para explicar, sin desvirtuar, el sentido de su personificación. “A veces hay momentos en que quisiera salir corriendo. Yo no sé qué pensar cuando la gente se acerca con el deseo de tomarse una foto con El Patrón; no conmigo, con el actor, sino con El Patrón. Hasta ahora no me he ganado ni un madrazo, todos quieren acercarse a Escobar, quieren tocarlo, sentir su presencia. Hasta en Miami los policías pedían en inglés una foto esposándolo: ¡Tenaz!”.

Andrés completa ya tres meses de concentración en Medellín, los Llanos Orientales y Girardot, maquillado a la perfección como Escobar, como si él naturalmente lo fuera, con una peluca que marca el sello inconfundible del capo, los crespos rebeldes amansados sin éxito con una peinilla, el bigote recio de charro mexicano cubriéndole el labio superior... Y esa mirada de hielo que, según él, simplemente le sale porque ya tiene interiorizado al personaje.

Hay que contar lo que pasó

Desde las primeras conversaciones con Juana Uribe, vicepresidenta de Caracol Televisión y productora de la serie Escobar, el patrón del mal, a Andrés Parra le quedó claro que el compromiso era no contar la historia de Escobar como tal, sino dibujar una radiografía de todo lo que ocurrió en los años aciagos en los que el capo puso en jaque al país a punta de terrorismo indiscriminado y asesinatos aleves. Pero ni él ni Juana, ni ninguna de las cientos de personas involucradas en el proyecto, saben en realidad qué va a ocurrir cuando la serie salga al aire. “Es como una flecha que uno lanza en una dirección –dice Parra–, pero en el trayecto puede pasar de todo: cambia el viento, cambia la temperatura, se atraviesan obstáculos… uno no sabe exactamente si la flecha va a caer donde uno quiere. Lo único que sé es que yo ya la lancé”, sentencia. Luego saca de su maleta un cuaderno con el retrato de Pablo Escobar pegado en la carátula: la foto del capo con el número de registro de la primera vez que fue reseñado en prisión, muchos años antes de que se entregara en La Catedral. “Mire, aquí está todo lo que sustenta mi trabajo”. Es un cuaderno de colegial escrito a mano con todos los apuntes que le permitieron darle vida a Escobar, decenas de hojas donde están anotadas una minuciosa biografía extractada del libro La parábola de Pablo, de Alonso Salazar, las características sicológicas del personaje, sus manías, sus frases, su forma de actuar… junto con algunas fotos, recortes de prensa y hasta facsímiles de cartas escritas y firmadas por Escobar. Ni más ni menos, el punto de partida desde donde lanzó la flecha.

Semejante saeta, capaz de quemar si uno quiere atraparla con la mano, fue concebida hace aproximadamente tres años en los cerebros de Juana Uribe y Camilo Cano. Después de darle vueltas al asunto, llegaron a la conclusión de que el país estaba maduro para enfrentar esa historia, la de una Colombia que, después de Escobar, ya no fue la misma. Ambos, Juana y Camilo, fueron víctimas directas de esa guerra atroz desatada por Escobar. Juana es hija de Maruja Pachón, secuestrada por el capo para presionar la inconstitucionalidad de la extradición, y sobrina política de Luis Carlos Galán, el líder asesinado en la plaza de Soacha, en Bogotá, cuando era candidato presidencial. Camilo es hijo de Guillermo Cano, el director de El Espectador asesinado por los sicarios de Escobar por la férrea posición moral del periódico frente a la mafia del narcotráfico. Ambos, en consecuencia, eran conscientes de lo delicado que era construir una historia que no fuera una apología. El compromiso fue, en cambio, contar la verdad teniendo en cuenta a las víctimas, de quienes entregaron su vida enfrentándolo.

“Todo lo que estamos viviendo hoy viene del fenómeno del Cartel de Medellín, fue algo que nos marcó para siempre”, afirma Camilo mientras le sirven un té en la cafetería en la que nos pusimos cita para hablar del tema. “Por eso, antes que echarle tierra, toca contarlo como fue, con la responsabilidad que eso implica: la verdad, aunque la serie no sea documental sino ficción”. Camilo habla como si estuviera reviviendo momentos durísimos, con la voz triste de quien remueve recuerdos que aún le cuesta trabajo pronunciar. “A mí, en particular, la serie me sirvió para poder decirle a mi papá todo eso que nunca le dije cuando estaba vivo, cuando nadie imaginaba que lo fueran a matar”. Se refiere a una carta que en la serie, en la ficción, lee la nieta de Guillermo Cano la noche en que lo matan a la salida del periódico, y que reproduce todo lo que sienten por él sus seres queridos.

Camilo se queda un rato en silencio, y continúa: “En realidad es un poco atrevido narrar lo que pasó con el Palacio de Justicia, lo que pasó con Galán, con mi papá, con Lara Bonilla… nombrándolos con nombres propios, pero era la única forma de enfrentar la historia como fue: un recuerdo nacional imperecedero”.
Juana, por su parte, se encargó de enrumbar el proyecto. Entre las toneladas de volúmenes sobre el tema, se decidió por uno: La parábola de Pablo, escrito por Alonso Salazar. A su modo de ver, era un libro periodístico serio, equilibrado, sobre el que no ha habido discusión jurídica alguna. “Tenía la objetividad para reunir la información que se necesitaba para la serie”. Sin embargo, se trata de una versión libre, alimentada también de artículos de prensa, revistas y publicaciones de otros medios de comunicación.

El reto no solo era convencer a Caracol de que se le midiera a la producción, sino a muchos de los protagonistas de la vida nacional para que pudieran aparecer sin cambiarles el nombre. Finalmente las familias de Galán, de Cano y de Lara Bonilla ofrecieron su aprobación, al igual que los expresidentes César Gaviria y Andrés Pastrana y la familia de Alfonso López. “Es positivo que los colombianos no tengamos pudor de contar esa historia –afirma Juana–. Hemos visto en televisión historias glamurosas de capos menos conocidos. En esas series se hablaba, por ejemplo, de un periodista o un candidato presidencial que se enfrentaban a un narcotraficante, pero faltaban los rostros, no tenían nombre. Espero que los jóvenes que vean la serie sepan por qué murieron esas personas y vean cómo el narcotráfico permeó la sociedad”.

Un antisocial agresivo sádico

Ni siquiera Andrés Parra lo tenía muy claro. Él era apenas un niño cuando la sombra de Escobar comenzó a cubrir la vida de los colombianos. Tenía 10 u 11 años cuando sufrió en carne propia el terrorismo, una madrugada en el barrio Pasadena, de Bogotá, donde estalló una bomba que él no sintió. “Me despertó la empleada de la casa para preguntarme si estaba bien. Luego vi que la ventana de mi cuarto estaba rota y la cortina me había protegido de los vidrios. Salí corriendo a la calle 100 a ver los destrozos, pero nunca escuché nada”. El otro recuerdo vívido es el del asesinato de Galán. “Estábamos de paseo en Honda, un viernes en la noche, cuando nos enteramos de su muerte. Recuerdo muy bien el silencio sepulcral que invadió la sala durante varios minutos”. Solo cuando empezó a estudiar el personaje, el año pasado, se enteró de las dimensiones de lo que había ocurrido con Escobar. Y lo que es más triste: “Me di cuenta ahora de que el país no aprendió nada”.

En su afán por encontrar los hombres perfectos para encarnar a todos los protagonistas de la serie, empezando por Escobar, Juana Uribe removió cielo y tierra: “Prácticamente pasaron por el casting todos los actores hombres entre los 30 y 50 años”. Parra, mientras tanto, andaba grabando La bruja y, a pesar de los rumores sobre su solvencia para interpretar a Escobar, prefirió no ponerle muchas bolas al asunto. Aun así, decidió investigar un poco para que el ofrecimiento no lo cogiera con los pantalones abajo. En julio del año pasado recibió la invitación para el casting, pero de entrada las cosas no funcionaron. “Yo estaba muy gordo y cuando Juana me vio, lo primero que dijo fue: Usted lo único que sirve es para el Escobar del tejado”. Sin embargo, cuando le tocó interpretarlo frente a las cámaras, con las declaraciones públicas de Escobar como libreto, la sensación de Juana comenzó a cambiar. “Usted puede hacerlo, pero le va a tocar rebajar peso en tiempo récord”.
Así lo hizo, en escasas semanas bajó de 110 kilos a 93, y de todas maneras, en algunas escenas le ha tocado usar una faja.

La labor de maquillaje fue asombrosa. Fady Flórez, un artista plástico que llegó a la televisión casi por casualidad, asumió el desafío de lograr un rostro idéntico sin que resultara una caricatura. Tras varios meses de ensayo/error, descubrió por internet la técnica de un artista que intervenía fotografías con acuarela, y se inventó un maquillaje soluble en agua gracias al cual pudo reproducir en el rostro de Parra las características propias de Escobar: las bolsas de los ojos, la frunción del ceño, determinadas arrugas en los gestos, los pómulos hinchados, la papada… “Todos creen que Parra es igualito, pero el secreto es un maquillaje muy bien elaborado”, afirma Flórez.

La mayor dificultad fue el pelo, no tanto porque Flórez no supiera cómo peinarlo, sino porque en Colombia no había nadie capaz de hacer una peluca que dejara ver el cuero cabelludo. “Tocó mandarla a hacer en Los Ángeles, donde hay verdaderos expertos. Y además fueron dos, por el trajín que exigía la serie. Cada una costó 1.500 dólares”. La barba poblada y canosa que luce Escobar en sus últimos días, y que costó 800 dólares, también fue obra de artesanos californianos.
Pero nada de eso supera la interpretación de Parra, gracias a la cual Escobar parece redivivo. Nada fue dejado al azar, entre otras cosas porque este ha sido el primer personaje sobre el que Parra no tiene la libertad de darse licencias. “Cada personaje uno lo va creando y le agrega cosas propias para componerlo y hacerlo creíble, pero con Escobar no había manera de impostar nada” –afirma el actor–. Cada noche, en su casa, escuchaba con audífonos las declaraciones del capo para apropiarse de su manera de hablar, de su respiración, de su acento. Veía videos por internet y se quedaba dormido acostado en la cama con el computador en el pecho. “Durante un mes soñé con él, lo veía sentado en una silla de congresista, hablándome. Siempre el mismo sueño. Hasta que un día tuve la sensación de que algo de él me había conectado. Yo no creo en esas vainas sobrenaturales, pero siento que algo pasó ahí. Hasta ahora me he sentido bien, porque estamos grabando los comienzos. Pero no quiero imaginar qué sucederá cuando me toque interpretar al Escobar endemoniado”.

En su cuaderno de investigación hay una sección dedicada a la psicología del personaje, que Parra pudo componer con ayuda de un amigo sicólogo. Y en una página está escrita una especie de diagnóstico que le sirve de guía: “Antisocial-agresivo-sádico”. Y más adelante, anota: “Se relaciona con los otros de manera intimidatoria, no conoce el remordimiento, es frío, calculador, pero no calcula el riesgo de sus actos y no muestra sensibilidad ante el dolor o el castigo”. “Personalidad perturbada. Alta crítica durante el desarrollo. Notoria falta de afecto”. “Sociópata: incapacidad para experimentar culpa, desarrolla sus propias reglas”. “Obsesivo con su imagen”. “De El padrino adoptó el hermetismo, los modales lentos y los largos silencios. De El siciliano, su vocación social”.

Andrés todavía no ha logrado entender ese contraste tan brutal entre el ser bondadoso, entregado a la familia y a la clase humilde (su fama primigenia de Robin Hood) y el despiadado ser que no tenía compasión con sus enemigos, vinieran de donde vinieren, surgidos del hampa, de las instituciones estatales o de la opinión pública. “Hay un libro muy bueno de Harold Bloom que se llama La invención de lo humano, en el que Bloom dice que William Shakespeare se inventó las emociones. Y yo he reflexionado mucho sobre eso ahora, y a veces pienso que si Shakespeare se inventó las emociones, Escobar se encargó de experimentarlas todas sin límites, las malas y las buenas, de una manera desbordada”.

Una producción como ninguna

Y sin embargo, el Escobar de Parra es apenas una pieza del engranaje colosal de una producción que se ha desbordado en presupuesto para hacer la historia creíble. No solo por el vestuario, por las locaciones, todas en exteriores, por la dirección de arte que permite reproducir la época a la perfección, sino en la acción propiamente dicha: “En el canal nos vamos a graduar en efectos especiales –señala Juana–, porque aparte de las balaceras, en posproducción estamos aprendiendo a hacer las explosiones reales para no tergiversar la crueldad de los hechos; por supuesto, con el respeto fundamental por las víctimas. Todo lo hemos medido con una enorme meticulosidad para honrar su memoria. Por otra parte, nos estamos basando en hechos reales, periodísticos, no nos estamos inventando la maldad de los malos. Esa maldad está documentada y mal haríamos en salir a decir que eso no pasó. Sin embargo, hay cosas de una atrocidad tal que no nos atrevemos a mostrar en pantalla”.

En Escobar, el patrón del mal está retratada la vida del capo y la de quienes tuvieron el valor de enfrentarlo, pero también la de una sociedad frágil que se dejó penetrar sin medir las consecuencias, y la de una institucionalidad política que sucumbió a sus propias debilidades morales, debilidades de las que todavía Colombia no se ha repuesto. Esa es su principal virtud, pero también su principal riesgo. Eso lo saben Andrés y también sus compañeros de reparto, cada uno de los cuales ha asumido un sincero compromiso con sus personajes. Lo saben los directores Carlos Moreno y Laura Mora, conscientes de que la consigna es la objetividad. Y eso también lo saben Camilo Cano y Juana Uribe. “Mi personaje depende del público, y cada quien verá cómo lo juzga, y cómo me juzga”, asegura Parra. “Al final es inevitable que cada uno de los televidentes se lleve el Escobar que cada uno quiso ver”, señala Laura. “El objetivo es contar cómo cambió el país con Escobar, pero no sabemos cómo terminará esto”, piensa Camilo.

Por eso el canal Caracol acompañará la serie con crónicas periodísticas en Noticias Caracol, dirigidas por Carlos Julio Betancur, y un documental llamado Los tiempos de Pablo, realizado por Alessandro Angulo y Felipe Zuleta: para analizar las huellas que dejó Escobar en el país y darles una lectura objetiva. Como bien concluye Juana Uribe: “Esta es la producción más costosa que se ha hecho. Espero que sirva para que seamos capaces de no negar lo que pasó y de entender a ciencia cierta qué fue lo que pasó”.

***

Andrés Parra se baja del Zastava en el que estuvo casi todo el día interpretando a Escobar. Está extenuado, quiere irse pronto al hotel a descansar y despojarse del personaje que lo ha tenido poseído en los últimos meses. Por fin, se quita con cuidado la peluca rizada y deja ver su cráneo rasurado, el de Andrés, el del actor que en unos minutos se aislará de todo y de todos debajo de sus auriculares, escuchando la música que le gusta. Ha vuelto a ser Andrés Parra, pero él intuye en el fondo que el fantasma de Escobar lo perseguirá quién sabe durante cuánto tiempo.

ALONSO SALAZAR/ AUTOR DEL LIBRO EN EL QUE SE BASA LA SERIE

Autor del libro en el que se basa la serie "Escobar, el patrón del mal" es una versión libre del extenso reportaje que el periodista y exalcalde de Medellín publicó en el 2000 titulado La parábola de Pablo. El libro, que le tomó cinco años de investigación, se convirtió en una de las biografías más completas que se ha escrito sobre el capo. “Hay una cosa que me gusta y es que hasta hoy no ha sido considerado como una apología de Escobar”, dice Alonso. Y aunque ha estado alejado de la elaboración de los libretos (cuando empezaron a trabajar en el proyecto ejercía como alcalde), sí ha colaborado con la producción facilitando contactos y material fotográfico. “Lo que me entusiasmó del tema es que tanto Juana Uribe como Camilo Cano son víctimas, y eso da una cercanía. Para Alonso ya ha pasado el tiempo suficiente y el país está preparado para conocer la vida de quien fuera el personaje más siniestro de su historia. “Es más –remata–: creo que lo necesitamos”. Y a pesar de que lleva años sin volver sobre el texto (nunca relee lo que escribe), sí considera que en esas páginas dejó escrito todo lo que quería decir sobre Escobar. “Yo quedé exprimido; ese libro fue mi exorcismo”, cuenta.

NICOLÁS MONTERO: "ASÍ ENCARNÉ A GALÁN"

Interpretar a Luis Carlos Galán fue una oportunidad y un desafío para Nicolás Montero. Dos meses previos al inicio de las grabaciones, el actor se afincó en casa para estudiar en detalle los discursos y documentales del caudillo. El gesto característico de su risa, la convicción que transmitía con su oratoria y el contagioso entusiasmo de su personalidad fueron los rasgos determinantes a la hora de encarnar el papel. Sin embargo, quizás el mayor reto fue dar vida a la esfera privada del político. Allí fueron claves las conversaciones abiertas y prolongadas con Juan Manuel Galán y Daniel Samper, quienes corroboraron su ternura y sentido del humor.
“Galán es un personaje que marcó mi generación, despertaba mucha admiración”, dijo Montero.
“Cuando lo mataron, en 1989, yo estaba en la universidad. Fue una época terriblemente convulsionada en la que asesinaban a los candidatos presidenciales”. Ese recuerdo no se borra de su mente cuando entra en grabación: “Uno desearía que él hubiera tenido la misma oportunidad de uno como actor cuando graba la escena y decir ‘¡Corte!’, así se hubiera podido detener la cadena de errores en su seguridad cuando estaba en su discurso en Soacha”.

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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:31 pm


Rumbo a lo que sería la Hacienda Nápoles, en compañía de su primo Gonzalo (interpretado por Christian Tappan), aunque uno puede colegir que se trata de Gustavo Gaviria.

Angie Cepeda encarna a una presentadora de televisión que termina de amante del capo. En este personaje están resumidas las características de varias mujeres del capo.

Escobar soñó con tener un avión, y durante su vida criminal logró tener su propia flotilla de aviones y helicópteros[/b]


“Hasta ahora no me he ganado ni un madrazo, todos quieren acercarse a Escobar, quieren tocarlo, sentir su presencia”. Andrés Parra

“A mí, en particular, la serie me sirvió para poder decirle a mi papá todo eso que nunca le dije cuando estaba vivo, cuando nadie imaginaba que lo fueran a matar”.Camilo Cano

En 1982, se posesionó como representante a la Cámara, de suplente de Jairo Ortega.

El sicario prepara el arma. Lara Bonilla, interpretado por Ernesto Benjumea, está a punto de ser asesinado.


Andrés Parra, prisionero en el cuerpo de Pablo Escobar

Por primera vez, y con nombres propios, la televisión colombiana cuenta la historia del capo más temible de todos los tiempos.



Nos estamos basando en los hechos reales, periodísticos, no nos estamos inventando la maldad de los malos”. Juana Uribe.




‘Escobar El patrón del mal’ será la nueva serie del canal Caracol, que contará todo sobre la vida del extinto capo del cartel de Medellín Pablo Escobar Gaviria y que desde ya se inició la promociones en las que se ve la excentricidades y lujos del hombre que puso en jaque a todo un país en la década de los noventa.

Esta serie será la nueva apuesta del Canal Caracol y contará conun elenco de primera bajo la dirección de Carlos Moreno y Laura Mora, la producción general de Juana Uribe y los libretos de Juan Camilo Ferrand.

El elenco lo conforman Andrés Parra, quien encarnará a Pablo Escobar Gaviria, Angie Cepeda, Christian Tappan, Nicolás Montero, Ernesto Benjumea y Vicky Hernández.









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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:34 pm

Personajes de “Escobar El Patrón del Mal”, nueva serie del Canal Caracol



Personajes de “La Parábola de Pablo”, nueva serie del Canal Caracol
Se empezaron las grabaciones de “La Parábola de Pablo” por parte del Canal Caracol, la cual será una historia que se basa en la vida de Pablo Escobar.

la información que encontró del jefe del cartel de Medellín en un cuaderno que jocosamente llama “mi diario”. Parra entra a la historia cuando Pablo tiene 30 años.

El Canal Caracol ha iniciado las grabaciones de ‘La parábola de Pablo’, historia basada en la vida del temido Pablo Escobar.

La revista JetSet ha revelado los personajes y actores que participaran en la serie, por su parte de Andrés Parra el dijo que recopilo toda la información que encontró del jefe del cartel de Medellín en un cuaderno que jocosamente llama “mi diario”. Parra entra a la historia cuando Pablo tiene 30 años.

Entre los personajes podemos destacar la presencia de de Angie Cepeda, la cual interpretará a Regina Parejo (nombre en la serie de Virginia Vallejo), la periodista que se convirtió en amante del “narco”. Su personaje ha sido inspirado en la propia Virginia Vallejo, quien no aceptó que usaran su nombre para la historia.




Pablo Escocbar – Andrés Parra: Se habrían considerado los nombres de Robinson Díaz, Enrique Carriazo y Gustavo Ángel, pero finalmente el Canal se decidió por Andrés Parra quien tuvo que perder 11 kilos de peso, se dejó el bigote, se puso peluca y se tinturó las patillas. También recibe clases de motociclismo, una de las aficiones de Escobar durante sus épocas doradas.




Virginia Vallejo – Angie Cepeda: Para este papel hicieron casting Paola Turbay y Norma Nivia, pero es Angie Cepeda quien encarnará a la amante de Pablo y expresentadora del Noticiero 24 Horas. El personaje en la serie se llamará Regina Parejo.



Luis Carlos Galán – Nicolás Montero: El político que expulsó a Escobar del Nuevo Liberalismo, partido mediante el cual el capo intentó llegar al Congreso. Galán denunció los vínculos de Escobar con la mafia y volvió a hablar de extradición, firmando así su sentencia de muerte.





Fabio Ochoa Vásquez – Aldemar Correa: El menor del clan Ochoa. Para interpretarlo el actor se dejó crecer el pelo y aprendió acerca del mundo de los caballos de paso.




María Victoria Henao – Cecilia Navia: Fue la única esposa de Pablo Escobar y la mamá de sus hijos Juan Pablo y Manuela. Henao se casó a los 15 años y enviudó a los 33. Tuvo que cargar con el estigma de ser la esposa del capo y con las infidelidades de su marido.



Guillermo Cano – Germán Quintero: El director del diario El Espectador será representado por Germán Quintero. Para el actor el reto más grande será el de interpretar a un hombre que a pesar de su timidez se enfrentó con su pluma al más peligroso de los capos y puso sobre el tapete la cultura traqueta.



Gustavo Gaviria - Christian Tappan: El actor se prepara desde hace ochos meses para darle vida a Gustavo Gaviria, el primo hermano de Pablo Escobar, que en la serie se llamará Gonzalo Gaviria. Christian viajó a Medellín y entrevistó a gente que conoció al segundo cabecilla del cartel de Medellín. Se dice que Pablo no movía un dedo sin antes consultarlo con su primo y confidente. Gustavo fue asesinado por miembros del Bloque de Búsqueda en 1990.



Rodrigo Lara Bonilla – Ernesto Benjumea: Lara fue ministro de Justicia y el primero en señalar a Escobar de tener nexos con el narcotráfico y en denunciar la infiltración de los dineros sucios en el deporte.




Juan Manuel Santos – Andrés Aranburo: Aunque el gobernante solo forma parte de los personajes secundarios, sin lugar a dudas levantará muchos comentario.





Carlos Mariño (Popeye) – John Jairo Vásquez: Último de los lugartenientes vivos de Escobar que asesinó con su mano a más de 250 personas, vive aislado en uno de los patios de la cárcel de Cómbita, en Boyacá.





Gloria Pachón – Marcela Gallego: Se ganó el casting para hacer el papel de la viuda del político Luis Carlos Galán Sarmiento. La actriz se cortó el pelo, se puso gafas y se sometió a un tratamiento dental para parecerse más al personaje.




Gonzalo Rodriguez Gacha – Juancho Arango: Nació en una familia campesina, fue esmeraldero y rápidamente se ganó la confianza de Escobar, quien lo hizo su socio. En la serie se llamará Gustavo Ramírez, alias ‘El Mariachi’.




Nancy Restrepo de Lara - Diana Hoyos: La actriz representará a la viuda del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, asesinado por el narcotráfico. Cuando Nancy y Rodrigo se conocieron, ella tenía 16 años, el noviazgo duró cuatros meses y se casaron en junio de 1974. Después del magnicidio de su esposo




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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:36 pm



Caracol estrenará en un par de semanas su apuesta del año: 'Escobar, el patrón del mal'.





Aunque Pablo Escobar fue el asesino de su padre (Guillermo Cano), Camilo Cano se exigió el máximo rigor en la investigación histórica y periodística sobre la vida del capo del cartel de Medellín que aterrorizó al país a finales de los 80 y principios de los 90.

"No me metí en el mundo de Pablo Escobar. Él se metió en la vida de millares de colombianos, sembrando el terror", dice Cano, que trabajó a dúo con Juana Uribe (productora y vicepresidenta de Canal Caracol) en la realización de una serie que el canal lanzará, posiblemente, el 28 de mayo: Escobar, el patrón del mal, protagonizada por Andrés Parra, como Escobar, y un elenco que reúne a varios de los más importantes actores del país.

"Hablamos con políticos, policías, periodistas, familiares de los asesinados y miembros de la sociedad civil que sufrieron en carne propia sus crímenes", agrega Cano acerca de la investigación. Se revisaron, además, montones de documentos sobre Escobar, incluyendo el libro La parábola de Pablo, del exalcalde de Medellín y escritor antioqueño Alonso Salazar. Si bien Cano no se metió en el mundo de Escobar como tal, Juan Camilo Ferrand, libretista de la serie, sí lo hizo, pues Escobar, el patrón del mal empieza en la infancia del capo y va adentrándose en su vida delictiva.

"Aunque contamos su vida y él es el protagonista, cuando narramos las historias de Luis Carlos Galán, Guillermo Cano, Rodrigo Lara Bonilla y algunos pasajeros del avión de Avianca (todos muertos por órdenes de Escobar), estos se convierten en los protagonistas y el capo en antagonista", dice.


Ferrand, que también estuvo al frente de El cartel y Las muñecas de la mafia, de Caracol, dice que aunque había decidido no escribir más sobre el narcotráfico, aceptó hacer parte del proyecto porque estaba basado en una historia real.

"Creo que nunca antes se había hecho un audiovisual con la profundidad y el detalle de la vida de Escobar y quienes lo combatieron. Son muy escasos los episodios que quedaron aislados y nos cuidamos mucho en darles importancia a todos los eventos conocidos y relevantes en su vida, pero también a los desconocidos".

Para él, es "uno de los pocos proyectos audiovisuales impulsados por dos de sus víctimas, que le quisieron decir al mundo: este es Pablo Escobar, el hombre que tanto daño nos hizo a nosotros y al país". La segunda persona de la que habla es Juana Uribe, cuya madre, la periodista Maruja Pachón, fue secuestrada por Pablo Escobar y luego liberada.

Así como en la serie aparecen algunos de los más conocidos personajes que fueron designados para que el capo no siguiera delinquiendo (incluidos expresidentes de la República), también están los jueces, magistrados y militares que, sin aparecer en los medios de comunicación, lucharon para ponerlo tras las rejas y también fueron sus víctimas.

Las historias de amor -que son clave en las telenovelas- no solo giran en torno a la vida de Escobar. También se narra la historia de Guillermo Cano con su esposa, Ana María Busquets; la de Luis Carlos Galán con su esposa, Gloria, que quedó viuda con tres hijos pequeños; y la de Rodrigo Lara con su esposa, Nancy, viuda antes de cumplir 30 años.

Las mujeres en la vida de Escobar incluyen su esposa, una amante, su hija y una reconocida presentadora que aparece con otro nombre. Entre ellas, quien más influye en él es su madre, Hermilda Gaviria, que en la serie se llama Enelia: " 'Si va a hacer las cosas mal, hágalas bien, mijo' es una de sus más memorables líneas. Creo que esa cita la define", comenta Ferrand.


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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:37 pm

El ‘Patrón’, una serie para reflexionar [/size]



Próximamente estará al aire por el Canal Caracol ‘Escobar, el patrón del mal’, una de las series más grandes en cuanto a producción y realización para televisión. Está basada en el libro de Alonso Salazar, ‘La parábola de Pablo’, que recoge gran cantidad de testimonios y documentos sobre la vida del capo Pablo Escobar, donde salen a flote las contradicciones propias de este personaje.

Andrés Parra, quien participó en ‘El cartel de los sapos’ (‘Anestesia’) y en ‘La bruja’ (Jaime Cruz) será el protagonista. Participan además Angie Cepeda, Ernesto Benjumea, Nicolás Montero, entre otros.

La serie fue gestada por hijos de dos personalidades víctimas del capo: Camilo Cano, hijo del inmolado periodista Guillermo Cano y Juana Uribe, hija de la exministra Maruja Pachón, quienes vivieron en carne propia la violencia que se recrudeció en los 80. Los libretos estuvieron a cargo de Juan Camilo Ferrand.

Colprensa conversó con Camilo Cano:
¿Por qué retratar a una persona que le hizo tanto daño a su familia?

Nunca buscamos retratar a nadie por el mal que nos hizo y menos personalizar ese retrato, ni el de su familia, ni el de su entorno. Estamos contando una historia nacional a través de la vida de Escobar.
¿Tuvo algún conflicto al representar la muerte de Guillermo Cano, su padre?

Ningún conflicto. Eso sí, muchísimo dolor. Pero tengo la tranquilidad de que cuando me senté por primera vez con Juan Camilo Ferrand, le dije: no voy a tocar una línea ni a manipular un solo hecho de los que cuenta la obra adaptada, a usted le corresponderá, luego de un minucioso proceso de adaptación de ‘La parábola de Pablo’, contarle al país lo que sucedió.
¿Por qué retomar las telenovelas basadas en personajes de narcos?

Todas las demás contaban en buena parte estos hechos, pero ya era hora de recrearla con las víctimas del conflicto, no solo los victimarios. Y ésta, ojalá, sea la última.
¿Cómo cree que va a tomar el público otra serie sobre el capo del narcotráfico?

Ojalá con la perspectiva que permita un análisis y reflexión de una parte de nuestra historia. Lo que vivimos fue tan intenso y extremo que hoy, 20 años después, lo podremos analizar más allá de la serie.
Entrevista a Juana Uribe
Usted fue víctima de Pablo Escobar, ¿por qué recrear la vida del secuestrador de doña Maruja Pachón?

La idea no era contar la vida del secuestrador de mi mamá, sino la de un capo del narcotráfico que influyó en la vida de todos los colombianos en los años 80 y 90, y cuyas acciones todavía tienen consecuencias en nuestra vida política, judicial y cotidiana.

Mi mamá es una más de sus víctimas, que fueron muchas. Yo quise contar la historia para mostrar la verdadera dimensión de este personaje, de quienes permitieron que él llegara donde llegó y de las consecuencias de sus acciones delictivas.
¿Qué pueden encontrar de distinto los televidentes en la serie? ¿Por qué deberían ver esta nueva producción?

La serie es muy distinta a la mayoría de las que se han producido con el tema del narcotráfico. Primero, porque está basada en un libro (aunque es una versión libre) que tiene una importante investigación de la vida y la época de Escobar. También porque varios de quienes lo combatieron aparecen con sus vidas, su lucha y su impotencia.

Es una serie de ficción, una adaptación libre con un alto contenido de realidad. Otra cosa son los valores de producción, la óptica de cine y el haber grabado en locaciones de verdad, como por ejemplo el juramento de Escobar en el Congreso y muchas escenas que son en Medellín, en los barrios donde sucedieron.
¿Se contó con algún aval de la familia de Pablo Escobar para realizar esta producción?

Al comprar los derechos del libro, compramos la investigación más completa que se conoce sobre la vida de Escobar. Un texto que jamás fue cuestionado ni por la familia, ni por las víctimas. El texto fue completado por múltiples artículos de prensa y testimonios de personas que lo conocieron. Consideramos que esto era suficiente para tener la información que necesitábamos sobre el personaje y sus actos.
Entrevista a Juan Camilo Ferrand
La investigación se basó en el libro ‘La parábola de Pablo’, ¿porqué escogieron ese texto cuando existen otros más sobre la vida del capo?

Camilo Cano y Juana Uribe, gestores del proyecto y quienes me buscaron para escribirlo, adquirieron los derechos del libro de Alonso Salazar pues lo consideraron como el más completo y profundo escrito respecto al accionar de Pablo Escobar.
¿Esta serie será una apología a Pablo Escobar?

Siempre me cuidé en no hacer una apología de Pablo Escobar, pero además tuve la juiciosa lectura de Camilo y Juana, así como la de Dago García y Angélica Guerra, de Caracol Televisión. Los cinco sabíamos que no íbamos a hacer de Pablo Escobar un personaje de admirar, pero que debía generar empatía, lo cual no quiere decir que la gente quiera actuar como él y lo admiren por lo que hizo, sino que, simplemente, lo entiendan.

Los personajes a admirar en esta serie son otros, las víctimas de su violencia, los periodistas, políticos, jueces, magistrados y policías que lucharon contra él.
Ustedes han dicho que las víctimas serán quienes narren esta serie, ¿el relato está equilibrado o tiene alguna línea definida?

La columna vertebral del proyecto es Pablo Escobar, sobre eso no hay ninguna duda. Sin embargo, resulta que la vida de Escobar se cruzó con muchísimas personas, famosas o desconocidas. Es el caso de Guillermo Cano, de Luis Carlos Galán y de Rodrigo Lara, por lo cual sus vidas, pero sobre todo su lucha contra Escobar serán esenciales para la historia y tendrán el protagonismo necesario.

Hay además otras historias, las de aquellos ciudadanos que no tuvieron la figuración mediática de los anteriores, como policías y jueces, por ejemplo, que bajo una figura de ficción también tendrán protagonismo importante dentro de la serie.
En el imaginario de la gente el personaje de Pablo está dividido entre bondadoso y villano, ¿cuál Pablo se retrata en esta producción?

Pablo Escobar fue un personaje nefasto; que sembró de dolor y violencia al país y cercenó cientos de familias con sus decisiones. A ese personaje lo vamos a mostrar.

Eso no implica, sin embargo, que desconozcamos sus facetas. Vamos a resaltar un Pablo Escobar que de día le regala un elefante a su hija y de noche manda a asesinar un político; que una mañana amanece con ganas de amar a su mujer y en la noche viaje a Brasil para saciarse de ‘garotas’.
¿Cuánto tiempo les llevó realizar esta producción?

Desde el desarrollo inicial, en el que planteé el argumento general de la historia y empecé a escribir los primeros libretos de la serie, hasta que el último capítulo pasó un poco más de dos años y medio. La preproducción tardó seis meses y las grabaciones empezaron a comienzos de año.

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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:42 pm

Polémica por presentación de la vida de Pablo Escobar



Escobar, el patrón del mal’, es el nombre de la nueva serie de Caracol; la novedad es que es contada por Juana Uribe y Camilo Cano, familiares de sus víctimas.

Cobra un interés especial que Juana Uribe, reconocida libretista y hoy vicepresidenta de Programación del Canal Caracol, y Camilo Cano, que se dedica a proyectos de comunicación, hayan decidido contar esa historia desde otro punto de vista: el de las víctimas. Y tal vez nadie como ellos dos es tan indicado para hacerlo. Juana Uribe es hija de Maruja Pachón, que estuvo secuestrada por Pablo Escobar, y sobrina de Gloria Pachón, la esposa del inmolado Luis Carlos Galán. Camilo Cano, por su parte, es hijo de Guillermo Cano, el director de El Espectador, que fue asesinado por sicarios enviados por Escobar el 17 de diciembre

Aunque Pablo Escobar fue el asesino de su padre (Guillermo Cano), Camilo Cano se exigió el máximo rigor en la investigación histórica y periodística sobre la vida del capo del cartel de Medellín que aterrorizó al país a finales de los 80 y principios de los 90.

“No me metí en el mundo de Pablo Escobar. Él se metió en la vida de millares de colombianos, sembrando el terror”, dice Cano, que trabajó a dúo con Juana Uribe (productora y vicepresidenta de Canal Caracol) en la realización de una serie que el canal lanzará, posiblemente, el 28 de mayo: Escobar, el patrón del mal, protagonizada por Andrés Parra, como Escobar, y un elenco que reúne a varios de los más importantes actores del país.

“Hablamos con políticos, policías, periodistas, familiares de los asesinados y miembros de la sociedad civil que sufrieron en carne propia sus crímenes”, agrega Cano acerca de la investigación. Se revisaron, además, montones de documentos sobre Escobar, incluyendo el libro La parábola de Pablo, del exalcalde de Medellín y escritor antioqueño Alonso Salazar. Si bien Cano no se metió en el mundo de Escobar como tal, Juan Camilo Ferrand, libretista de la serie, sí lo hizo, pues Escobar, el patrón del mal empieza en la infancia del capo y va adentrándose en su vida delictiva.

“Aunque contamos su vida y él es el protagonista, cuando narramos las historias de Luis Carlos Galán, Guillermo Cano, Rodrigo Lara Bonilla y algunos pasajeros del avión de Avianca (todos muertos por órdenes de Escobar), estos se convierten en los protagonistas y el capo en antagonista”, dice.

La serie se debe estrenar a finales de este mes y es la más grande producción que ha hecho en su historia el Canal Caracol. Cada día de rodaje tiene un costo de cerca de 300 millones de pesos. Fue grabada en exteriores -en más de 450 locaciones en Bogotá, los Llanos Orientales, Medellín, la costa Atlántica y Miami-, con óptica de cine y con la participación de 1.300 actores




La resurrección de Pablo



El martes 15 de mayo, en una casa del barrio Belén Fátima de Medellín, un equipo de maquilladores revivió a Pablo Escobar en el cuerpo del actor Andrés Parra. Lo transformaron con paciencia para que luciera tal y como se veía el capo el día de su muerte. Era el capítulo final de Pablo Escobar, el patrón del mal, una serie del Canal Caracol que reproduce la vida del mayor narcotraficante que ha engendrado el país. Los pasajes de esta historia están basados en el libro La parábola de Pablo, del periodista y exalcalde de Medellín Alonso Salazar: el texto más fiel y serio que se ha escrito sobre Escobar, según los conocedores.

En la página 27 del libro, citando a la revista Semana, se lee: “No dejó gobernar a tres presidentes. Transformó el lenguaje, la cultura, la fisonomía y la economía de Medellín y del país. Antes de Pablo Escobar los colombianos desconocían la palabra sicario. Antes de Pablo Escobar Medellín era considerada un paraíso. Antes de Pablo Escobar el mundo conocía a Colombia como la Tierra del Café. Y antes de Pablo Escobar nadie pensaba que en Colombia pudiera explotar una bomba en un supermercado o en un avión en vuelo”.

***

Todavía es Andrés Parra. Frente a un espejo. Con un bigote tupido pintado de negro y unas patillas también teñidas. Con la cabeza rapada y brillante, porque seguramente esta mañana se habrá pasado la máquina como todos los días. Es Andrés Parra con una camiseta de fútbol de Alemania y un bluyín. En dos horas, o un poquito más, será Pablo Escobar. O Pablo, a secas. Con el pelo ensortijado, la piel ajada, la barba densa y la mirada de un hombre que está a punto de morir baleado en un tejado.

Fady Flórez será el responsable de esa transformación. Él y un equipo de tres maquilladoras más reciben a Parra hacia las 7:00 a.m. para empezar el minucioso proceso. Fady esparce crema humectante en el rostro de Andrés, al mismo tiempo que Paola Delgado va armando rizos en la peluca que usará y Ángela Palacio, La Negra, pule los últimos detalles de la barba, pelo por pelo. Siempre mirando al espejo, Parra cuenta que en octubre presentó el casting para ser Escobar —él, a diferencia de casi toda la producción, lo llama por el apellido— y que en noviembre ya le estaban diciendo usted es el elegido, pero tiene que adelgazar. Perdería 16 kilos en los siguientes tres meses.

Luego Fady toma un pincel y una cajita con una especie de acuarelas. Traza una línea grisácea en la parte inferior de cada ojo, mientras Diana Guevara, otra de las maquilladoras, va explicando que es un proceso “para agachar la mirada”. Ya hay algunos asomos de Pablo en esos ojos. Dice Parra que durante cuatro meses sólo se dedicó a leer a Escobar en tantos libros que del capo se han escrito. Leyó como un loco y subrayó cada frase que le hablaba de su personalidad, de sus maneras, de sus formas, de sus detalles.

Subrayó y luego reescribió esas frases en un cuaderno que siempre lleva con él, que es su biblia, que tiene en la portada una foto del capo sonriente. En la primera página de ese cuaderno Parra escribió, con letra menuda: “Paranoia: ser colino (…) Constante sensación de estímulo, de alerta persistente. Marihuana: uno se fuga, echa globos”. Luego contará que la marihuana era el único vicio de Escobar. Dirá que el capo murió aniquilado por la paranoia, la que le habían dejado tantos años de fumarse mínimo un ‘plonazo’ (una bocanada) diario.

En el cuaderno también está escrito: “Admiraba a figuras como El Padrino y El Siciliano, de Mario Puzzo. De El Padrino adoptó el hermetismo, los modales lentos y los largos silencios. De El Siciliano, su vocación social”. “Logró su propio sello. A las ráfagas de ametralladora de sus ídolos gangster le sumó la dinamita, a la que llamaba la bomba atómica de los pobres”. “Se le atribuyen 4.000 homicidios”. “El Patrón decía ‘hágale’ y se activaba una máquina que funcionaba con perfecta sincronización… ‘Hágale’ y explotaba una casa, secuestraban a alguien, se moría el director de un periódico o un candidato a la Presidencia”. (Citas parafraseadas o textuales de La parábola de Pablo).

“Leo y subrayo todos los detalles que me sirven. Un ejemplo: Escobar no toma trago, eso me sirve. Escobar nunca se puso bravo, eso me sirve. Estaba obsesionado con su pelo, eso me sirve… Escobar es un antinarcotraficante. Se obsesionó con los personajes de la mafia italiana que son herméticos, tranquilos. Yo me imaginaba a un histérico, salvaje, loco… y no”.

Ahora Fady se ocupa de las cejas de Parra. De darles más volumen y oscurecerlas. Paola termina de peinar la peluca y la forra con un gorro de plástico. Fady también se concentra en la nariz, en “acortarle la punta, porque la de Parra es muy puntiaguda”. Se le marcan las líneas de expresión. Se le pintan manchas en la piel. Se pone lentes de contacto para oscurecer sus ojos verdes

Parra sigue diciendo que no sólo leyó, sino que también vio todos los documentales que hablaban del capo. Estudió sus gestos, su caminar (“tiene un swing raro”, dice él. “Caminaba como un pingüino”, bromea Diana). Encontró que Escobar respiraba por la boca y que por eso la llevaba siempre entreabierta, que tenía un hombro caído, que cuando hablaba acostumbraba poner los brazos en “jarra”; que siempre, religiosamente, antes de beber cualquier líquido, miraba con desconfianza su contenido. Después Parra se obsesionó con los discursos. Los escuchó hasta memorizar el “sonsonete” de Pablo.

“Cuando empezó todo ese proceso yo estaba hecho un lío. No entendía cómo Escobar podía ser tan bueno y tan malo al mismo tiempo, hasta que me reuní con un psicólogo que me dio su cuadro clínico: era un ser antisocial y sádico. El antisocial nace con una habilidad para crear dentro de su cabeza la moral y la ética que, según él, tiene que regir; se sale del sistema y crea sus propias reglas. Por eso no hay culpa. Escobar estaba enfermo. El psicólogo decía: ‘si él hubiera nacido en Estados Unidos, o en un país desarrollado, desde chiquito se hubieran dado cuenta de que había que encerrarlo, de que ese tipo de personas no pueden estar en la sociedad porque no pertenecen a ella. Eso fue para mí muy aliviador. Ya no lo juzgo. No lo odio. No lo amo. Se volvió como un paciente mío”.

El siguiente paso es la peluca. Fady le humedece la cabeza a Parra con un pegante y se la acomoda. Está peinado de lado. Le pinta algunas canas. Para la escena de hoy ya el capo tiene 44 años. Tanta bala y tanta guerra lo envejecieron, lo enfermaron, lo engordaron hasta llegar a 115 kilos. Ahora ya no es Andrés Parra frente al espejo. Es Pablo Escobar con su mirada temible. Está el hombre que tenía “ausencia total de asco, pudor, miedo y vergüenza. El Escobar que estaba convencido de que matar a los que mató fue una decisión políticamente correcta —dice Parra—, como para Uribe fue bajarse a Reyes o para Obama, bajarse a Osama Bin Laden. Es exactamente igual. No creo que Obama haya entrado en una profunda depresión después de lo de Bin Laden. Escobar tampoco”. Por último le ponen la barba.

El de hoy, frente a las cámaras, será un Pablo solitario. Abandonado. “Ha enterrado a muchos. Es un Escobar enfermo de gastritis, al que el largo consumo de marihuana ha vuelto muy paranoico”, cuenta Parra. Lo está persiguiendo medio país: la DEA, el Ejército, ‘Los Pepes’. Ya han sido demasiados muertos a su nombre: el entonces ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla (1984); el director de El Espectador Guillermo Cano (1986); el candidato presidencial Luis Carlos Galán (1989), y otros tantos miles.

En las grabaciones de hoy Andrés Parra lucirá agotado. Habrá una atmósfera casi de funeral entre los otros miembros de la producción. “Es una carga emocional muy grande”, asegura el actor, que prefiere no compartir con sus compañeros de trabajo en los tiempos libres. Que busca el silencio de la habitación de un hotel para descargar el enorme peso de ser Escobar. Que desde ya, sin empezar aún a ser transmitida la serie, está sintiendo el asedio de la gente que sólo le pregunta por el capo; por el inteligente, guerrero y calculador de sangre fría, que no respetaba para nada la vida, que tenía una debilidad especial por su familia y que era fiel creyente de Jesucristo (La parábola de Pablo).

“Hoy la gente me mira y no me ve a mí. Quieren tomarse fotos es con Escobar, no conmigo. Andrés es sólo un títere. Y a usted le pasó hoy. ¿Vio que dejó de entrevistarme a mí para entrevistarlo a él, y preguntarle qué comía, cómo caminaba, qué fumaba? Eso mismo les pasa a todos”.

Andrés Parra

Nació en Cali el 18 de septiembre de 1977, pero creció en Bogotá. En los últimos años ha interpretado dos papeles en televisión que le han dado un gran reconocimiento: el del mafioso ‘Anestesia’, en la telenovela ‘El cartel’, del Canal Caracol, y el del narcotraficante Jaime Cruz en la telenovela ‘La bruja’, del mismo canal.

Su interpretación del padre Gabriel en la película ‘La pasión de Gabriel’ le permitió obtener el premio a Mejor Actor en el Festival de Cine de Guadalajara, México. Parra es egresado de la Escuela de Formación de Actores del Teatro Libre. Una buena parte de su carrera se ha desarrollado en el teatro. Su debut en la televisión lo hizo en la novela ‘Por amor a Gloria’ y al año siguiente el cine le abrió las puertas con películas como ‘Satanás’, ‘El amor en los tiempos del cólera’ y ‘Perro come perro’.

Pablo Escobar

Nació el 1° de diciembre de 1949 en Rionegro, Antioquia, y murió el 2 de diciembre de 1993 en Medellín. Escobar fue uno de los fundadores del llamado cartel de Medellín y ha sido el narcotraficante colombiano más temido en el mundo.

Cuando ya contaba con una mafia estructurada, fue elegido representante a la Cámara suplente para el Congreso de la República en 1982. Una corta carrera que se terminó un año después, cuando empezó a ser acusado abiertamente de tráfico de drogas.

Ese mismo año, 1983, el Departamento Antidroga de Estados Unidos lo vinculó a las organizaciones de narcotráfico, con lo que empezó su vida en la clandestinidad.

Se le atribuyen miles de muertes en esa guerra, entre ellas la del director del diario El Espectador, Guillermo Cano.



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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:44 pm











Carlos Moreno, uno de los directores, y Diego Guarnizo, director de arte, revelan los retos de recrear el universo de Pablo Escobar.

En la reciente feria del mercado televisivo, LA Screenings, que se realiza todos los años en Los Ángeles y que se llevó a cabo la semana pasada, la serie que pronto estrenará Caracol TV, Escobar, el patrón del mal, se llevó las mejores críticas de la industria. Por lo tanto, no es de extrañarse que tenga un gran éxito internacional, además del esperado en el país.

Productores, actores, directores y el equipo en general que participa en esta superproducción, en preparación por un par de años, llegan a la conclusión de que sobre ellos recae una gran responsabilidad: contar con rigor histórico una época dolorosa y sangrienta de Colombia y recordarles a todos y enseñarles a las nuevas generaciones que Escobar, el patrón del mal, no fue un héroe para estampar en una camiseta y lejos de ser un ídolo fue un psicópata con una sed de poder inagotable que sembró el terror en la población civil.

Para Carlos Moreno (Perro come perro, Todos tus muertos) , codirector, junto con Laura Mora, esta es una segunda oportunidad de explicar y explicarnos qué fue lo que pasó, de qué se trató el narcotráfico y cómo afectó nuestra vida como colombianos. “Yo creo que ese fue el reto más importante de esta serie. Estamos hablando de un producto que les llegará a millones de colombianos, y ponerlo en la pantalla es un compromiso muy grande”, afirma Moreno. De hecho, confiesa que las escenas más complejas de realizar fueron aquellas en las que la historia debía replicarse tal y como fue en la realidad, las que muchas personas tienen presentes en sus imaginarios. Es el caso de los asesinatos de Luis Carlos Galán, Rodrigo Lara Bonilla y Guillermo Cano.

Moreno, quien tiene en sus producciones cinematográficas una mirada particular, confiesa que la serie no es una obra de autor, sino un trabajo colectivo. “El canal fue muy generoso en proveer unos tiempos importantes de preproducción. Muchas de las cabezas que están implicadas en la producción vienen del cine, lo que es un voto de confianza y genera un acercamiento al lenguaje cinematográfico en términos de fotografía, de trabajo con los actores y del diseño de la puesta en escena”.

Diego Guarnizo y Germán Lizarralde, directores de arte, vestuario y maquillaje, fueron los encargados de recrear el universo de Pablo Escobar y la época en que transcurre la serie. Tienen la fortuna de haber sido los directores de arte de las pasadas ‘narcoseries’ como las dos partes de El cartel y Las muñecas de la mafia. Tenían ya un estudio juicioso, una investigación alimentada de estos tiempos y de la estética ‘narco’, pero de igual manera hurgaron en archivos periodísticos, policiales y personales para saber cómo se vestían los Galán, los Cano, los Lara y Pablo Escobar. “Era cuestión de emularlos, jugar a Yo me llamo, porque debíamos recrear cada detalle, cada prenda, cada textura de ropa, los peinados, etc.”, sostiene Guarnizo. En efecto, hubo un trabajo de reproducción de ropa y de maquillaje muy grande. La peluca que utiliza Andrés Parra para encarnar a Escobar tuvo que ser traída de una fábrica en Los Ángeles porque las nacionales no se acercaban a lo que querían. Los vestidos de Regina Parejo (Virginia Vallejo), interpretada por Angie Cepeda, fueron reproducidos exactamente y además alimentados por la generosa donación que hizo la diseñadora María Luisa Ortiz de los vestidos de su mamá que reflejaban la época.

Los espacios fueron otro gran reto. Recrearon la hacienda Nápoles en los Llanos Orientales; el apartamento de Escobar del edificio Mónaco, en Medellín; Tranquilandia, el centro de acopio de cocaína más grande que tuvo Colombia; el diario El Espectador, entre otros. Guarnizo encontró en el libro, The Memory of Pablo Escobar (La memoria de Pablo Escobar), escrito por James Mollison, un documento fotográfico importantísimo de imágenes inéditas que recrean muchos de los espacios en los que se movía el capo.

Partir del libro de Alonso Salazar, La parábola de Pablo, alimentado de extensa documentación, fue asimismo un elemento clave para acercarse a lo que significaba ser Pablo Escobar y sus víctimas, quienes son los verdaderos héroes de esta historia.

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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:50 pm

En Rionegro y de familia humilde nació el jefe máximo de la mafia colombiana. Pablo Emilio Escobar Gaviria.

A lo largo de su carrera criminal manejaba una figura dual pues mientras se valía de sangre para cumplir sus metas, también velaba por el bienestar de los pobres de Medellín, construía canchas de fútbol, obteniendo un respaldo y apoyo popular que lo llevaría a ser electo como Senador por el movimiento Alternativa Liberal.

Gracias al comercio de cocaína hizo la fortuna más grande del País y fue dueño de una de las haciendas más grandes de Colombia conocida como "La Hacienda Nápoles" en donde reunió mas de 200 especies de animales exóticos, convirtiéndola además en su centro de operaciones.

Indudablemente, es considerado uno de los peores asesinos de la historia colombiana. Su estructura criminal dio origen a la conformación de los grupos paramilitares tanto que mandos medios del cartel de Medellín se convirtieron en jefes paramilitares, entre ellos Diego Fernando Murillo alias Don Berna.

Un País sin memoria y ensangrentado por la injusta violencia es la que pronto podremos recrear gracias a la nueva producción del Canal Caracol
" Escobar, el patrón del mal" una guerra sin límites.





Escobar: El patrón del mal



Con la producción general de Juana Uribe, llega al Canal Caracol Escobar, el patrón del mal; una versión libre del libro La parábola de Pablo, alimentada de una buena dosis de ficción, de varios documentos periodísticos y de testimonios reales. Su estreno será el próximo lunes 28 de mayo en el horario estelar de la noche.

Escobar, el patrón del mal, es la serie que Juana Uribe, Vicepresidenta de Canal de Caracol Televisión y Camilo Cano, nieto del recordado Fidel Cano fundador de El Espectador, decidieron llevar a la pantalla para mostrar la escalofriante historia de Pablo Escobar, el narcotraficante que afectó a Colombia con sus acciones violentas enmarcadas en miles de asesinatos, secuestros y atentados.






Así llega esta producción al horario estelar de la noche de Caracol Televisión, que es una versión libre del libro La parábola de Pablo y se encarga de ilustrar la vida nunca antes contada del capo, en la que se revela su infancia, adolescencia y el camino que lo hizo el narcotraficante más temible de finales del siglo pasado, un hombre que tomó la violencia como su forma de vida y desestabilizó a Colombia convirtiéndose en el criminal más buscado del mundo en su momento.

Escobar, el patrón del mal, es catalogada como una de las más costosas en Colombia ya que cada capítulo está narrado como una película. Carlos Moreno y Laura Mora, son los directores de una nómina de lujo para darle vida a políticos, narcotraficantes y aquellos que rodearon al hombre que utilizó su poder para dominar a todos los estratos de la sociedad.


La historia es protagonizada por Andrés Parra, Angie Cepeda, Christian Tappan, Nicolás Montero, Ernesto Benjumea y Vicky Hernández. Para su realización se tuvo un cuidado muy especial en la elección del casting.




El actor Andrés Parra tuvo la difícil tarea de estudiar el personaje, su psicología y su aspecto para encarnarlo en la serie. Para ello, Parra, se dedicó por meses a documentarse y a grabar la voz del criminal para acercarse a su timbre particular, y así ser contundente en su caracterización.

Otro caso concreto del resultado de un exhaustivo casting fue el de Nicolás Montero, quien por su experiencia y capacidad actoral fue elegido para darle vida a Luis Carlos Galán.





Escobar, el patrón del mal, fue grabada 100% en exteriores con óptica de cine, y en ella participaron 1300 actores y se utilizaron cerca de 450 locaciones ubicadas en Bogotá, los Llanos Orientales, Medellín, la Costa Atlántica y Miami.

Esta producción pronta a estrenarse en Colombia, ya es considerada en ferias internacionales como una de las más impactantes de la historia reciente colombiana y ha recibido comentarios positivos por la excelente calidad de las actuaciones y la cuidadosa puesta en escena de la misma.

Lanzamiento ante los medios de comunicación

Se realizó el lanzamiento de Escobar, el patrón del mal, en las instalaciones del periódico El Espectador los 300 asistentes pudieron ver en exclusiva el primer capítulo de la mas reciente producción de Caracol TV.







El Canal Caracol, presentó ante los medios de comunicación e invitados especiales su nueva gran producción que tiene como personaje central al abatido narcotraficante Pablo Escobar y los hechos acontecidos en su época. El lanzamiento fue enmarcado por una elaborada exposición resguardada por la Policía Nacional, que facilitó emblemáticos objetos del capo.

Colaboración: Prensa Canal Caracol Televisión

















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Re: Escobar, patrón del mal

Mensaje por Mekare el Vie Ago 23, 2013 1:53 pm

'Escobar, el patrón del mal' vuelve la polémica





Vuelve Pablo Escobar a la televisión y con él, la polémica. En la pantalla se verán 60 capítulos de una serie titulada Escobar, el patrón del mal, y sin que se vea aún el primer capítulo ya hay posiciones encontradas frente a esta apuesta del Canal Caracol.

Apología al delincuente y al delito, antivalores, exaltación al mafioso y prejuicios sobre Medellín son los temores que aparecen al hablar de seriados y de Pablo Escobar.

"A la televisión como vehículo de educación y cultura, no le aporta nada, pues el tratamiento no es documental, ni responde a una investigación académica rigurosa, el modelo es ficción y la participación de víctimas no dejará de ser mas que algo anecdótico, por el contrario generalmente este tipo de series terminan en la opinión pública deformando el conocimiento de la historia", opina el investigador Gabriel Levy, sobre la futura serie.

Una afirmación que se sustenta en lo mostrado por las apuestas anteriores hechas por los canales privados, desde El Cartel de los Sapos, de paso por El Capo, hasta llegar a Rosario Tijeras, novela que creó polémica en la ciudad.

Y, sin embargo, para los críticos de televisión, contar la historia es casi que un imperativo: "Toda sociedad tiene que verse reflejada y analizada y estudiada en los medios, incluyendo la televisión. No creo que haya temas que puedan ser sistemáticamente vetados", opina el crítico de televisión Germán Yances.

Para el historiador y docente Eduardo Domínguez, "todo depende del enfoque del libretista. Soy partidario de que todo lo que la gente pueda producir o novelar, lo haga, porque eso es una catarsis social".

Y el jefe del pregrado en Comunicación Social de Eafit, Jorge Bonilla, señala que por sí mismas las series no son ni buenas ni malas y ayudan a mirar el pasado.

"El reto es ayudar a tener memoria histórica de lo que nosotros hemos sido. En ese sentido, que sea catalogada como una narconovela pues es que eso es lo que somos, un país en el que todavía el tema del narcotráfico y la ilegalidad juega un papel importante", agrega.

MEDELLÍN, EN LA MIRA

Escobar es un fantasma sin exorcizar de Medellín, una ciudad oscurecida por su sombra y que, 20 años después de su muerte, sufre el estigma de ser su patria chica.

"No se le puede seguir haciendo publicidad de este tema que le hizo daño a la ciudad y al país. Volver sobre estos hechos siempre generará miradas sobre Medellín y recordará esos elementos que hemos trabajado para superar", argumenta el exalcalde de Medellín Juan Gómez Martínez, a quien además le tocó enfrentarse al capo durante su administración.

Levy señala que, sin duda, el efecto sobre Medellín será negativo: "Definitivamente perjudican la imagen de la ciudad, pues en el público que la consume es inevitable asociar la ciudad con las imágenes de violencia que se muestren. Las narconovelas utilizan el morbo que produce la violencia, en particular la del narcotráfico, para garantizar audiencia".

Una afirmación en la que están de acuerdo no solo quienes lo combatieron, sino incluso están de acuerdo con la transmisión del seriado.

"Todo lo que se hable sobre Medellín sobre esos hechos y ese tiempo hará que se recuerde a la ciudad de esa manera y no como se está trabajando hoy en otro ambiente y otra cultura", afirma Domínguez. Pero, agrega, que "exponer a la gente a hablar de lo que ya pasó es una oportunidad de acabar de limpiar. Es una oportunidad de profundizar sobre el fenómeno y entenderlo mejor".

Al hablar sobre el estigma, Yances señala que el culpable no es el mensajero, sino los hechos. "No debemos esconder los temas, sino saber abordarlos, y sacar de allí algo positivo".

"Sucederá, claro", agrega la también experta en televisión Olga Castaño, en especial porque "los seriados son un elemento de exportación y la historia de Escobar, el patrón del mal, será lo que verán de nosotros afuera".

Eduardo Domínguez destaca, entonces, que maestros y padres de familia, tienen trabajo para que la novela sea aprovechada de una manera creativa y aleccionadora.

"Esto me remite a lo que pasó cuando se emitió a Rosario Tijeras. No conozco la serie y no sé con qué calidad se hizo. Pero tenemos que tener conciencia de que este es un fenómeno que lleva más de tres décadas, hace parte de nuestra vida cotidiana y no podemos dejar de reconocer que muchas de las expresiones y manifestaciones culturales tienen que ver con esto y con lo que nos ha pasado", anota el exalcalde de Medellín y ahora gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo.

VILLANO O HÉROE

Tras la piel de Pablo Escobar está el actor Andrés Parra, el mismo que le dio vida a Anestesia en el Cartel de los sapos y a Jaime Cruz , en La bruja.

El personaje, dice, es el resultado de una investigación seria, que trata de acercarse lo más posible a esa realidad de Escobar. "Lo que van a ver es la radiografía de esa investigación, de los testimonios, de la carga periodística del personaje".

Porque cómo se vea a Pablo Escobar en la televisión es otro de los temas complejos sobre esta serie. ¿Un villano o un héroe? ¿Apología o sanción al narcotráfico?

"Esta serie va más allá del cliché del malo. Usted le pregunta a alguien joven sobre Pablo Escobar y no sabe quién fue, cuál fue su responsabilidad en la muerte de Luis Carlos Galán , qué pasó con el avión de Avianca o con la bomba del DAS y no sabe. Nos va a mostrar qué fue lo que convirtió a Escobar en el peor criminal y cómo terminó", dice Parra.

Para Óscar Henao, docente y rector del Colegio Benjamín Herrera, la nueva novela tendrá "un efecto fatal que hará que se empiece a señalar a Medellín por este asunto, y que tendrá un impacto negativo en el exterior a donde suelen vender estas producciones". Lamentó, además, "que lo que pesa en las grandes empresas de la televisión sea la registradora, sin medir las consecuencias".

Un riesgo alto que se corre cuando prima el criterio comercial. "La búsqueda de las audiencias lleva a presentar el tema de manera glamorosa y eso es nocivo", opina el crítico Yances. Y ese es uno de los puntos que más dudas genera en los espectadores, tal como lo reconoce Carolina Piñeros, de Red Papaz: "En general, como se ha mostrado este tema de la narcotv, es haciendo apología al delito, tan es así que los espectadores terminan del lado de los malos".

"En cómo se cuenta la historia, cómo se arman los personajes es donde uno podría hacer una crítica de la calidad y de si este tipo de seriados cumplen o no un papel en ayudarnos a pensar un pasado reciente del país", agrega Bonilla.

"Vamos a meternos en el mundo de los expresidentes, de Rodrigo Lara Bonilla, de Luis Carlos Galán ... Escobar permeó la sociedad completa: hay futbolistas, reinas, presentadores de televisión, humoristas, políticos. Es mostrarle al país que no solo mató gente inocente, sino a las figuras que podrían haber cambiado el país y, además, cómo corrompió a la sociedad", agrega Parra.

¿Qué falta? Espectadores formados, podría ser la respuesta. "Hay que formar un televidente crítico, que entienda que tras de todo hay un negocio y que por eso la violencia y el sexo ayudan a subir el rating", agrega Carolina, de Red Papaz.

Y que finalmente la serie, más que explotar los clichés y los estereotipos, sirva como dice Yances, como memoria de la sociedad: "mirarse para no repetir"

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Re: Escobar, patrón del mal

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